martes, marzo 10, 2009

Canto


Recostada sobre las cuerdas


de la guitarra


le arranco la voz


para romper el silencio.



La noche se duerme,


yo no descanso.



Canto a la derrota certera


de la pasión desmerecida,


a los versos


que nunca quise oír en tu boca,


al sabor amargo


de la noche oscura.



Acaricio la desnudez


azul de mi guitarra,


refugio en la calma


irreverente de lo insensato.



Tambaleo mis días


y me alejo


tarareando


palabras


que escribieron otros


que ahora son mías.



Dejo que mi voz


se escurra


por la luz macilenta


del pasillo vacío.



Bebo las gotas saladas


que surcan


(sin permiso)


mis mejillas.



La noche duerme.


Yo no descanso.

3 comentarios:

Antonio Suárez Candilejo dijo...

Muy interesante tu blog Raquel. Bienvenida a la blogosfera!!.

Patriice dijo...

Preciosa, tus poemas siempre me sacan del mundo, leyéndolos me olvido de lo que me rodea y al terminar el último verso, del último poema vuelvo, como quien baja de un columpio, dando un salto, a la realidad. Aunque lleve mucho tiempo como escondida, estoy aquí, vale? Gros bisou!

Raquel Rendón dijo...

gracias, guapa. a ver si escribe tú también, no? nos tienes abandonaítos.